No me excito. Qué me pasa

La excitación sexual disminuida es una de las consultas más frecuentes en sexología médica femenina. Se trata de un problema con causas múltiples —biológicas, psicológicas y relacionales— que merece un diagnóstico correcto y un enfoque terapéutico actualizado. Si no te excitas, o tu nivel de excitación ha bajado de forma significativa, este artículo te ofrece la información clínica más actualizada disponible.

Excitación sexual disminuida
La excitabilidad sexual es un componente esencial de la respuesta sexual femenina, un nexo entre el deseo y el orgasmo

¿Quieres saber si tu nivel de excitación sexual está dentro de la normalidad? Puedes hacer ahora mismo el cuestionario validado FSFI, utilizado en consultas médicas de todo el mundo. Muchas mujeres se sorprenden al ver reflejada en él su experiencia cotidiana:

1. ¿Con qué frecuencia ha sentido interés o deseo sexual?

 
 
 
 
 

2. ¿Cómo evaluaría su nivel de interés o deseo sexual?

 
 
 
 
 

3. ¿Con qué frecuencia se sintió excitada durante la actividad sexual o el coito?

 
 
 
 
 
 

4. ¿Cómo evaluaría su nivel de excitación durante la actividad sexual o el coito?

 
 
 
 
 
 

5. ¿Cómo evaluaría su confianza en alcanzar la excitación en la actividad sexual o el coito?

 
 
 
 
 
 

6. ¿Con qué frecuencia estuvo satisfecha de su excitación en la actividad sexual o el coito?

 
 
 
 
 
 

Si tienes dudas sobre tus resultados o quieres una valoración personalizada, puedes solicitar una consulta médica privada, disponible por videollamada o teléfono desde cualquier lugar.

© Antonio Ferrández Infante | Médico especialista en sexología

Trastorno del interés y la excitación sexual femenina (TIESF)

El Trastorno del Interés y la Excitación Sexual Femenina (TIESF) es la denominación clínica actual para lo que durante años se clasificó de forma separada como trastorno por deseo sexual hipoactivo y trastorno de la excitación sexual.

Su unificación en la DSM-5 generó controversia entre profesionales, y no sin razón: se eliminaban dos entidades clínicas bien establecidas para crear un concepto más amplio. A pesar del debate, el TIESF se ha impuesto como el marco diagnóstico de referencia y hoy la evidencia clínica lo respalda.

Se define por la ausencia completa o la reducción significativa del interés sexual, las fantasías, la iniciativa y la receptividad, junto con la ausencia de excitación física o subjetiva durante la actividad sexual.

Es un trastorno frecuente: entre el 20 y el 40% de las mujeres presenta algún grado de afectación. La prevalencia es mayor en mujeres menopáusicas y en mujeres jóvenes con menopausia quirúrgica, donde puede duplicarse. Se asocia a menor satisfacción con la vida sexual, menor iniciativa, menor frecuencia de coito y orgasmo, y mayor presencia de emociones negativas durante la intimidad.

El nacimiento de un nuevo concepto

Aunque la unificación diagnóstica fue polémica, el TIESF recoge una realidad clínica importante: en la mayoría de las mujeres afectadas, el bajo deseo y la dificultad de excitación no son entidades independientes sino manifestaciones distintas de un mismo problema subyacente.

El trastorno puede ser de por vida o adquirido, leve o grave, situacional —ocurre solo en algunas circunstancias— o generalizado. Puede acompañarse de trastornos del estado de ánimo, ansiedad, trastorno bipolar o fobias. También pueden estar implicados factores relacionales, experiencias pasadas o conflictos no resueltos en la pareja.

Criterios diagnósticos según la DSM-5

El diagnóstico requiere que tres o más de los siguientes síntomas estén presentes de forma persistente durante al menos seis meses, causando malestar clínicamente significativo:

  1. Reducción o falta de interés en la actividad sexual
  2. Ausencia o disminución de fantasías y pensamientos eróticos
  3. Iniciativa reducida o ausente, y habitualmente no receptiva a los intentos de la pareja
  4. Excitación o placer ausente o reducido durante la actividad sexual en casi todas las ocasiones
  5. Ausencia o reducción de la excitación en respuesta a cualquier estímulo sexual, interno o externo
  6. Sensaciones genitales o no genitales ausentes o reducidas durante la actividad sexual

Los síntomas no deben explicarse por otro trastorno mental, por una alteración grave de la relación de pareja, por el efecto de una sustancia o por otra afección médica.

Causas: modelo biopsicosocial

La respuesta sexual femenina es compleja y no lineal. Las causas del TIESF son habitualmente multifactoriales y se agrupan en cuatro dominios principales.

Factores biológicos y hormonales

Los desequilibrios hormonales son una causa frecuente, especialmente en determinadas etapas de la vida. La caída de estrógenos en la perimenopausia y menopausia reduce la sensibilidad genital y provoca sequedad vaginal, lo que dificulta la excitación física. Los niveles bajos de testosterona —hormona también esencial en la mujer— se asocian directamente con menor deseo y excitación subjetiva.

Otros factores biológicos relevantes incluyen la hiperprolactinemia, el hipotiroidismo, la diabetes, la hipertensión arterial, la esclerosis múltiple y los antecedentes de cirugías pélvicas como la histerectomía. El embarazo, el postparto y la lactancia también pueden afectar de forma transitoria a la excitación.

Factores farmacológicos

Algunos medicamentos de uso frecuente interfieren directamente con la función sexual femenina. Los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) son la causa farmacológica más habitual de disfunción sexual en mujeres. Los anticonceptivos hormonales orales, los antihipertensivos y algunos antipsicóticos también pueden contribuir.

Factores psicológicos

La ansiedad, la depresión, el estrés crónico y la baja autoestima corporal son factores que actúan directamente sobre la excitación. La distracción cognitiva durante el acto sexual —el conocido «spectatoring» o el pensamiento intrusivo— es uno de los mecanismos más estudiados. Experiencias traumáticas previas, educación sexual restrictiva o vivencias de culpa sexual también pueden estar en la base del problema.

Factores relacionales y contextuales

La calidad de la relación de pareja, la comunicación sexual, la percepción de seguridad emocional y la rutina en los encuentros íntimos influyen de forma determinante en la excitación femenina. El modelo de respuesta sexual responsiva —donde el deseo aparece después de que comienza la estimulación, no antes— es la norma en muchas mujeres y no debe confundirse con un trastorno.

Diagnóstico y evaluación clínica

Cuestionario FSFI

El Female Sexual Function Index (FSFI) es el instrumento de evaluación validado más utilizado en la práctica clínica y la investigación. Mide seis dominios de la función sexual femenina: deseo, excitación subjetiva, lubricación, orgasmo, satisfacción y dolor. Una puntuación total inferior a 26,55 es indicativa de disfunción sexual.

Evaluación clínica completa

Más allá del cuestionario, la evaluación médica debe incluir una historia clínica sexual detallada, revisión de medicación actual, analítica hormonal (estradiol, testosterona libre, prolactina, TSH) y, cuando esté indicado, exploración ginecológica. El enfoque debe ser siempre escalonado y centrado en la paciente.

Tratamiento: enfoque escalonado

Paso 1 — Educación sexual y optimización de salud general

El primer paso en el manejo del TIESF es la educación sexual y la revisión de factores de salud modificables. Comprender el modelo de respuesta sexual responsiva —donde el deseo surge después de la estimulación, no como condición previa— transforma la experiencia de muchas mujeres que se consideran «sin deseo» pero en realidad responden bien a la estimulación adecuada.

La revisión de fármacos es esencial. Si el problema coincidió con el inicio de un ISRS, el cambio a bupropión —con indicación psiquiátrica apropiada— puede mejorar la función sexual de forma significativa. El manejo de comorbilidades como diabetes, hipotiroidismo o hipertensión también forma parte de esta primera fase.

Paso 2 — Intervenciones no farmacológicas (primera línea)

La terapia cognitivo-conductual (TCC) orientada a la sexualidad y las intervenciones basadas en mindfulness tienen la mayor evidencia científica disponible para el tratamiento del TIESF. Actúan reduciendo la distracción cognitiva y facilitando la reconexión con las sensaciones físicas durante la actividad sexual.

La terapia de pareja orientada a la comunicación sexual y el enfoque sensorial progresivo (sensate focus) son herramientas eficaces cuando existe un componente relacional importante. El entrenamiento del suelo pélvico puede mejorar la vascularización y la sensibilidad genital, aunque la certeza de la evidencia es menor en este caso.

Paso 3 — Tratamiento farmacológico

Las opciones farmacológicas dependen del estado hormonal de la paciente, la causa subyacente identificada y la disponibilidad en el mercado español.

Ospemifeno (Senshio): modulador selectivo del receptor de estrógenos (MSRE) autorizado en España para la atrofia vulvovaginal moderada a grave. Al mejorar la salud del tejido vaginal y reducir la dispareunia, facilita la excitación física en mujeres posmenopáusicas.

Tibolona (Boltin): esteroide sintético con actividad estrogénica, progestagénica y androgénica débil, utilizado en la posmenopausia. Mejora los síntomas vasomotores y puede tener un efecto positivo sobre el deseo y la excitación.

Estrógenos locales: cremas o anillos vaginales para el tratamiento de la sequedad vaginal y la atrofia, componente frecuente de la dificultad de excitación física en la menopausia.

Testosterona (uso off-label): el Consenso Global de 2019 avala la terapia con testosterona a dosis fisiológicas femeninas como tratamiento eficaz del deseo sexual hipoactivo en mujeres posmenopáusicas. No existen formulaciones de testosterona aprobadas específicamente para mujeres en España; se utilizan formulaciones masculinas a dosis ajustadas bajo estricta vigilancia médica, con monitorización de niveles cada 3-6 meses.

Flibanserina y bremelanotida: aprobadas por la FDA en Estados Unidos para el trastorno por deseo sexual hipoactivo en mujeres premenopáusicas, no han sido autorizadas por la EMA en Europa debido a una relación beneficio-riesgo considerada modesta y efectos secundarios relevantes (náuseas, hipotensión). No están disponibles en España.

Seguridad y monitoreo

El uso de ospemifeno o tibolona requiere evaluar antecedentes de trombosis venosa profunda o accidente cerebrovascular. En mujeres con útero intacto, cualquier terapia estrogénica o tibolona exige vigilancia ante sangrados vaginales inexplicados. Si se prescribe testosterona off-label, se monitorizan los niveles cada 3-6 meses para mantenerse en rangos fisiológicos femeninos y prevenir signos de virilización.

Mujeres que no se excitan. Casos reales

Esclerosis múltiple. No me excito

Padezco una condición de salud llamada esclerosis múltiple, entre cuyos síntomas se encuentran el poco apetito sexual y la dificultad para tener un orgasmo.

Mi esposo hace lo que puede pero se me hace imposible llegar al clímax. Quiero saber cómo se pueden mejorar estas dos disfunciones sexuales para así tener una vida sexual plena.

Hemos leído libros sobre el tema y también hemos acudido a sesiones de formación en sexualidad, pero nos sentimos incapaces de resolver  el problema.

Estos problemas se presentaron desde antes de conocer mi diagnóstico. Quiero saber si hay algún producto en el mercado que podamos utilizar.

Deseo resolver mi problema pues temo que mi esposo se canse de mi falta de deseo sexual y consiga fuera lo que no tiene en casa.

He comprado pequeños juguetes eróticos que puedan hacerme lograr un orgasmo, y aún así se me hace bien difícil.

También he comprado lencería para ver si de esta manera logro estimularme y poder tener un encuentro sexual maravilloso.

Mi esposo siempre queda satisfecho pues ya que no me centro en mí por no poder sentir un orgasmo, y le doy todo a él.

Actualmente estamos teniendo muchos problemas por pequeñeces que nos hacen difícil el convivir sin una discusión.

Pienso que tal vez se deba a que él sienta que tengo sexo con él sólo para complacerlo y no porque le amo. ¿Será beneficioso incluir películas pornográficas en nuestros juegos preliminares, hacer uso de cremas estimulantes, juguetes sexuales?

Pero también temo que al hacer esto él se sienta ofendido y crea que mi falta de deseo y el no lograr un orgasmo sea porque no me estimula lo suficiente. Necesito urgentemente ayuda para mis problemas sexuales.

Lesbiana que no se excita

Jamás tuve problemas para tener orgasmos, los tenía prácticamente en cada relación sexual con una compañera o a solas. Hace un año y medio aproximadamente entablé una relación seria y estable con una mujer mayor que yo.

Ella manifestaba no tener orgasmos, y de hecho, me evadía constantemente. Con muchísima paciencia logramos que tuviera un mayor apetito sexual y orgasmos en cada relación, a pesar de ser muy esporádicas.

A pesar de que mejoramos enormemente, siempre me acusó de ser insaciable (yo la deseaba mucho) y de ser la que mayor apetito tenía de sus parejas anteriores.

Esto fue molestándome hasta el punto de decidir no tener más sexo. Esta resolución duraba sólo unos días, pero la tomé más de una vez. Finalmente, hace aproximadamente un mes dejé de sentir ganas de hacer el amor.

Casi enseguida también, y por primera vez en mi vida, dejé de sentir orgasmos. No sé qué me ocurre, simplemente me quedo en algún nivel de la excitación y lubrico normalmente, pero no puedo llegar al clímax.

Ella se ha dado cuenta, pregunta qué ocurre, y sencillamente no se lo puedo decir, porque no lo sé.

Jamás he estado en esta situación antes, e incluso he empezado a esquivarla, en lo que a lo íntimo se refiere, para no tener que estar en la posición de hacer el amor, cosa que antes me fascinaba, jamás decía que no y siempre decía que sí; ahora solamente es estresante, porque estoy casi segura de que no voy a tener orgasmos.

De antemano quisiera agradecer cualquier orientación que pudieran darme, no sé de donde ha salido este bloqueo y porqué tan repentinamente; es como si me hubiesen desconectado.

No se excita por educación estricta

Me cuesta mucho excitarme. Mi problema viene desde el noviazgo, cuando por cuestiones religiosas me sentía culpable al tener relaciones sexuales.

Cuando me casé la cuestión no mejoró en lo mas mínimo, y me siento muy mal, frustrada por no poder disfrutar al hacer el amor.

Tengo 23 años, estoy casada hace 1 año y medio, y mi problema es falta de deseo sexual; en ningún momento me dan ganas de tener contacto sexual con mi esposo, al cual amo intensamente, y él también me ama.

En este año y medio hemos tenido unas 4 relaciones sexuales y estas han sido insatisfactorias para mí, pues no llego al orgasmo.

Mi esposo también se siente mal, me dice que no tiene autoestima y me busca constantemente, pero yo no cedo para tener relaciones con él, porque no me siento bien, y no quiero caer en hacerlo por compromiso

Cuando a veces empezamos con el jugueteo sexual, yo cedo para que me toque, y no me excito ni me lubrico nada (me veo frígida); cabe mencionar que antes por lo menos sí me excitaba, aunque no disfrutaba de las relaciones sexuales por la cuestión religiosa que antes mencioné.

Por la culpa que sentía por no seguir los lineamientos de mis papas respecto a la moral y la religión -la castidad hasta el matrimonio-, y de hecho, la primera vez que tuvimos relaciones realmente yo no estaba convencida de tenerlas, pero al fin lo hice.

Me quedé embarazada y la nena tiene 1 año de edad; actualmente aún estoy dando de mamar, y sé que la prolactina elevada disminuye la dopamina, que es la hormona del placer, pero no sé hasta que punto es normal.

Mi esposo ha sido paciente pero ambos estamos preocupados por mi tendencia a ser frígida anorgásmica.

Baja excitación tras histerectomía

Tengo 47 años. Cuando cumplí 45 me sometí a una cirugía de histerectomía radical completa. Con diagnóstico de endometriosis muy severa. A los 42 me realizaron laparoscopia y me quitaron una parte de los ovarios, un mioma y me limpiaron la matriz por endometriosis.

Me casé a los 46 y mi vida sexual es muy difícil, pues no tengo lubricación natural y mi cuerpo no se excita como antes. Quisiera encontrar la manera de volver a excitarme, quiero tener una vida sexual normal con mi esposo. Él se siente absolutamente rechazado y yo creo que esto puede terminar en fracaso matrimonial.

Desde que me operaron estoy tomando Enjuvia® tabletas 0.625 mg una diaria, no he dejado de tomarla desde que me intervinieron. Desde hace 3 meses he tenido que controlar mi peso, ya que he notado que estoy subiendo de peso a pesar de que hago ejercicio y como con una dieta equilibrada.

Nunca tuve hijos, nunca he fumado, no bebo, hago ejercicio todos los días. Fui operada en Houston, Texas. Nunca he tenido enfermedades de ningún tipo, no soy alérgica a nada, me desempeño en mi trabajo normalmente como jefe de shipping en la compañía en la que trabajo.

Quisiera saber si existen alternativas para tener una vida sexual con mi pareja, si es posible llegara tener relaciones sexuales normales. Creo que emocionalmente me afecta no poder dar a mi pareja la satisfacción normal de un matrimonio.

Ni siquiera lubrico

Hola, de niña veía porno en la tele y me excitaba y me daban cosquilleos y me frotaba con la almohada, pero eso dejo de pasar cuando fui creciendo y como a los 13 lo dejé de hacer porque me sentía mal conmigo misma.

También de niña por experimentar de noche quería saber lo que se sentía besar a alguien, entonces me acosté con mi hermana y cuando dormía le daba besos y luego me sentía mal porque yo solo quería experimentar.

Hasta que un día despertó y se sacó de onda, y desde ahí lo dejé de hacer porque me sentía como una enferma mental.

Después de eso dejé pasar mucho tiempo sin masturbarme ni ver porno, y he salido con chicos y me gusta besarlos, pero no me excito cuando empiezan los juegos preliminares.

No lubrico ni siento excitación, sólo cuando estoy borracha me excito un poco pero no lubrico, no siento nada cuando meten sus dedos, ni cuando besan mis pechos, ni en el sexo oral y menos en el coito.

Primero siento dolor y luego solo siento que entra y sale. Me he comprado un vibrador y al principio sí sentía sensible mi clítoris, pero después del tercer uso ya no siento nada y no sé por qué. Ayuda, por favor.

Nivel de evidencia por intervención

Intervención Certeza de la evidencia Contexto principal
TCC y mindfulness orientados a la sexualidad Alta Premenopausia y posmenopausia
Testosterona sistémica Moderada-Alta Posmenopausia
Ospemifeno Moderada Atrofia vulvovaginal posmenopáusica
Terapia de pareja / sensate focus Moderada Componente relacional significativo
Entrenamiento del suelo pélvico Baja-Moderada Disfunción muscular pélvica asociada
Sildenafilo tópico Baja (en investigación) Uso experimental, no disponible

Referencias

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Antonio Ferrández Infante

Médico Especialista en Sexología y Terapia de Pareja PhD, MD, MSc

Doctor en Medicina (MD/PhD) por la Universidad Autónoma de Madrid. Especialista en Sexología Médica y Terapia de Pareja con consulta desde 2001. Coordinador del Grupo de Trabajo de Sexología de SEMERGEN. Autor de Más Control y Potencia, una de las guías de salud sexual más vendidas en Amazon en español.

Areas of Expertise: Sexología, Terapia de Pareja, Salud Masculina, Salud Femenina

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