Anorgasmia femenina

La anorgasmia se define como “la inhibición recurrente y persistente del orgasmo, manifestada por su ausencia tras una fase de excitación normal y producida a través de una estimulación que pueda considerarse adecuada en intensidad, duración y tipo.” (Clasificación DSM-IV-TR).

anorgasmia femenina
El trastorno del orgasmo en la mujer mejora su pronóstico si se aborda con la colaboración de la pareja

En la clasificación DSM-V se ha sustituido esta definición por el cumplimiento de una serie de criterios clínicos, que pueden valorarse mediante un test específico.

El trastorno orgásmico puede presentarse de forma aislada, pero casi siempre aparece asociado a otras disfunciones sexuales femeninas, como el bajo deseo o el trastorno de la excitación.

Causas de la Anorgasmia

Factores psicológicos

  • El miedo a perder el control impide llegar al orgasmo.
  • Incoherencia entre los propios valores e ideas morales y las exigencias sociales en torno a la sexualidad.
  • Ortodoxia religiosa y mentalidad negativa hacia la desnudez y/o la masturbación.
  • Experiencias sexuales traumáticas o antecedentes de violencia sexual.
  • Sentimientos de culpa. Bajo ánimo. Disminución de la autoestima.
  • Problemas de comunicación u hostilidad hacia la pareja.
  • Prácticas sexuales aburridas o monótonas. Ignorancia o escasa formación en sexualidad.

Factores físicos

  • Alteraciones neurológicas. Lesiones y tumores de la médula espinal, esclerosis lateral amiotrófica y esclerosis múltiple.
  • Medicamentos. Principalmente los antidepresivos de la familia de los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS): fluoxetina, paroxetina, citalopram, etc.
  • Drogas. La mayoría de las drogas pueden interferir en la respuesta orgásmica, incluido el alcohol.
  • Alteraciones hormonales. Diabetes mellitus, hipo/hipertiroidismo, hiperaldosteronismo, síndrome de Cushing, hipopituitarismo, enfermedad de Addison, etc.
  • Enfermedades crónicas. Cardiopatías, vasculopatías genitales, insuficiencia renal o hepática, anorexia, sequedad vaginal postmenopáusica, etc.
  • Genética. Recientes estudios sugieren que ciertos aspectos hereditarios podrían influir en el orgasmo de la mujer.

Si le han diagnosticado de anorgasmia o cree que la padece, le recomendamos poner medidas para resolverlo cuanto antes, y le sugerimos que solicite una 1ª valoración a nuestro sexólogo.

Tipos de Anorgasmia Femenina

clasificación de trastornos del orgasmo femenino

La anorgasmia es una disfunción sexual femenina mucho más frecuente de lo que se cree. Aunque las estadísticas varían, puede afirmarse que un número importante de féminas presenta dificultades para alcanzar el orgasmo con su pareja, y más aún si se trata de conseguirlo mediante el coito.

A veces la causa radica en la inexistencia de una adecuada compatibilidad sexual, pero en otras ocasiones el origen del problema reside en ciertos desequilibrios emocionales o incluso en enfermedades orgánicas subyacentes.

Aquí les presentamos los tipos más comunes de anorgasmia:

Anorgasmia primaria: jamás se ha llegado al clímax, ni mediante el coito ni por masturbación.

Anorgasmia secundaria: se dejan de tener orgasmos, tras haber experimentado orgasmos normalmente.

Anorgasmia absoluta: incapacidad para alcanzar el clímax de ningún modo: autoestimulación, masturbación por otra persona, penetración, etc.

Anorgasmia relativa: se pueden tener orgasmos de una forma determinada (por ejemplo: con la masturbación o el sexo oral) pero no se puede obtener de alguna manera (por ejemplo: mediante el coito).

Anorgasmia situacional: sólamente se puede conseguir el orgasmo bajo ciertas circunstancias y/o condiciones específicas.

Tratamiento

tratamiento de la anorgasmia

Se basa en la terapia sexual, e incluye consejo, modificación de actitudes cognitivas erróneas y adquisición de conocimientos teóricos habilidades.

En todos los casos es necesaria la implicación y colaboración de la pareja, y la implementación de mejoras en las pautas de comunicación relacional y de desarrollo de los encuentros sexuales.

El protocolo terapéutico se basa en la realización de tareas en conjunto, como la focalización sensorial, en combinación con un plan de técnicas para ser practicadas de forma individual por la paciente (relajación, autoexploración, visualización, autoestimulación, etc.).

Aunque algunos/as terapeutas hacen hincapié en el uso de vibradores para la terapia de la anorgasmia femenina, nosotros tenemos nuestras reservas y recomendamos evitarlos o emplearlos con moderación y preferiblemente en compañía de la pareja.

El motivo de nuestras precauciones es nuestra observación de un éxito inicial en el logro de orgasmos a solas que condiciona a la mujer a esta modalidad y dificulta más tarde la capacidad orgásmica a través del coito con la pareja.

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