Microplásticos en el pene y en el semen: qué hacen a tu erección, tu testosterona y tu fertilidad

En 2024 un equipo de la Universidad de Miami encontró por primera vez microplásticos dentro del tejido del pene de hombres con disfunción eréctil. Meses antes se habían detectado en testículos y en el semen.

La pregunta que ahora llega a la consulta es inevitable: ¿pueden los microplásticos afectar a la erección, bajar la testosterona o empeorar la calidad del semen? En este artículo separamos lo que está demostrado de lo que es alarma, explicamos los mecanismos desde cero y te damos medidas concretas para reducir tu exposición.

Si te preocupa sobre todo la fertilidad, te conviene leer también nuestro artículo sobre qué hacer si eyaculas poco esperma y sin fuerza.

Botella de plástico y envase de comida calentado en microondas, principales fuentes de microplásticos que afectan a la salud sexual masculina
Las botellas de plástico y los envases calentados son dos de las vías de exposición a microplásticos más fáciles de reducir en el día a día.
Antes de seguir leyendo, merece la pena que sepas en qué punto está tu erección. Muchos hombres llegan a este tema porque notan que algo ha cambiado y buscan una explicación. El test SHIM (Sexual Health Inventory for Men) son cinco preguntas validadas internacionalmente que te dan un resultado orientativo en menos de dos minutos.

Si después de leer tienes dudas sobre tu caso concreto, puedes solicitar una primera valoración gratuita con el Dr. Antonio Ferrández a través de este enlace.

© Dr. Antonio Ferrández Infante, Especialista en Sexología Médica y Terapia de Pareja.


¿Qué encontrará aquí?

¿Qué son los microplásticos y cómo llegan a tu cuerpo?

Los microplásticos son fragmentos de plástico de menos de 5 milímetros. Cuando bajan de 1 micra (una milésima de milímetro) se llaman nanoplásticos. A esa escala son invisibles y pueden atravesar barreras biológicas que una partícula más grande no cruzaría nunca.

No hace falta tirar plástico al mar para producirlos. Se desprenden de botellas, envases, tablas de cortar, bolsas de té, ropa sintética, neumáticos y del polvo doméstico. El calor, la luz ultravioleta y el roce aceleran esa fragmentación.

Entran en el organismo por tres vías:

  • Digestiva: la más importante. Agua embotellada, alimentos envasados, comida calentada en plástico, marisco y sal.
  • Respiratoria: partículas en suspensión en el aire, sobre todo en interiores.
  • Cutánea: residual, y solo relevante para las partículas más pequeñas.

Una vez dentro, las partículas más pequeñas pasan a la sangre. Desde ahí se han encontrado en pulmón, hígado, placenta, leche materna, placas de ateroma de las arterias carótidas y, lo que nos ocupa aquí, en el aparato genital masculino.

No es solo el plástico: también lo que lleva dentro

Un microplástico es un problema doble. Por un lado está la partícula física, que el organismo reconoce como un cuerpo extraño y contra la que reacciona con inflamación. Por otro, los aditivos químicos que se añaden al plástico para hacerlo flexible, resistente o transparente: ftalatos, bisfenoles y retardantes de llama, entre otros.

Varios de estos aditivos son disruptores endocrinos: moléculas capaces de imitar o bloquear hormonas. Algunos ftalatos tienen un efecto antiandrogénico, es decir, interfieren con la acción de la testosterona. Además, la superficie del microplástico actúa como una esponja que arrastra metales pesados y otros contaminantes del entorno. Cuando se habla del efecto de los microplásticos en la salud masculina, casi siempre se habla de esta combinación.

¿Hay microplásticos en el pene? Lo que encontró el estudio de 2024

ADN y microplásticos que perjudican la salud masculina

Sí. El estudio que abrió este debate se publicó en junio de 2024 en el International Journal of Impotence Research, una de las revistas de referencia en medicina sexual. El equipo del urólogo Ranjith Ramasamy, en la Universidad de Miami, analizó muestras de tejido cavernoso de cinco hombres con disfunción eréctil a los que se les iba a implantar una prótesis de pene.

Los resultados fueron estos:

  • Se detectaron microplásticos en cuatro de las cinco muestras (80 %).
  • Se identificaron siete tipos distintos de polímeros.
  • Los más abundantes fueron el PET (tereftalato de polietileno, el plástico de las botellas de agua), con casi la mitad del total, y el polipropileno (el de muchos táperes y tapones), con algo más de un tercio.
  • El tamaño iba de 20 a 500 micras con espectroscopia infrarroja, y el microscopio electrónico detectó partículas de hasta 2 micras.

El pene es un órgano muy vascularizado. Los cuerpos cavernosos son, en esencia, una esponja de vasos sanguíneos que se llenan de sangre durante la erección. Que las partículas lleguen hasta ahí es coherente con lo que ya se sabía: circulan por la sangre y se depositan en tejidos con mucho riego.

Lo que este estudio NO demuestra

Aquí conviene ser muy claro, porque en redes sociales se ha contado de otra manera. Este estudio no demuestra que los microplásticos causen disfunción eréctil. Tiene cinco pacientes. Todos tenían ya disfunción eréctil, así que no hay forma de comparar con hombres sanos. Y detectar una sustancia en un tejido no equivale a demostrar que ese tejido funcione peor por su culpa.

Lo que sí hace es plantear una pregunta legítima que antes nadie se había hecho. Los propios autores lo presentaron así: como un punto de partida para investigar si existe un umbral a partir del cual estas partículas se vuelven dañinas.

¿Los microplásticos pueden causar disfunción eréctil?

En humanos, todavía no hay una respuesta firme. En animales de laboratorio, la respuesta empieza a ser sí, al menos a dosis altas. Y entender por qué ayuda a valorar el riesgo real.

Lo que muestran los estudios en ratas

Un estudio chino publicado en 2024 en Ecotoxicology and Environmental Safety administró por vía oral nanoplásticos de poliestireno a ratas durante 28 días. Diseñaron dos grupos: uno con una dosis equivalente a la ingesta humana mínima estimada y otro con la máxima.

El resultado tiene dos caras. Con la dosis baja no hubo disfunción eréctil. Con la dosis alta sí. En esas ratas, las partículas se acumularon en los cuerpos cavernosos y produjeron fibrosis del tejido eréctil, daño en el endotelio (la capa interna de los vasos), estrés oxidativo, muerte celular y un descenso de la testosterona.

En 2026, otro trabajo publicado en iScience fue un paso más allá. Analizó tejido cavernoso humano y encontró acumulación de PET asociada a la disfunción eréctil. Después reprodujo la exposición crónica a PET en ratas y observó pérdida de función eréctil y fibrosis del pene. Además identificó el mecanismo: las partículas activan una vía inflamatoria en los macrófagos (células del sistema inmunitario) que acaba dañando los vasos del pene. Cuando los investigadores bloquearon esa vía, la erección se recuperó en parte.

Cómo dañaría un microplástico la erección: el mecanismo explicado desde cero

Para que haya erección, las arterias del pene tienen que dilatarse y dejar entrar sangre. Esa dilatación depende sobre todo del óxido nítrico, una molécula que fabrica el endotelio. Es el mismo sistema sobre el que actúan fármacos como el sildenafilo (Viagra) o el tadalafilo (Cialis).

Todo lo que dañe el endotelio reduce la producción de óxido nítrico y dificulta la erección. Por eso la disfunción eréctil se considera un marcador precoz de enfermedad cardiovascular: las arterias del pene son más finas que las del corazón y dan la señal de alarma antes.

Los estudios experimentales sugieren que los microplásticos pueden afectar a la erección por cuatro caminos a la vez:

  1. Inflamación y estrés oxidativo: el organismo intenta eliminar la partícula y genera radicales libres que dañan el endotelio.
  2. Fibrosis: el tejido cavernoso, que debería ser elástico, se va sustituyendo por colágeno rígido que no se llena bien de sangre.
  3. Daño vascular general: la erección depende de toda la red arterial, no solo del pene.
  4. Descenso de la testosterona: la testosterona mantiene el deseo y también la maquinaria del óxido nítrico en el pene.

El dato que conecta con el corazón

El tercer punto no es teórico. En 2024, un estudio publicado en The New England Journal of Medicine analizó las placas de ateroma extraídas de las arterias carótidas de 257 pacientes. En más de la mitad había micro y nanoplásticos, sobre todo polietileno.

Los pacientes con plásticos en sus placas tuvieron, durante unos tres años de seguimiento, un riesgo unas cuatro veces mayor de infarto, ictus o muerte que los que no los tenían. Es un estudio observacional y no prueba que el plástico sea la causa. Pero si los microplásticos se asocian a peor salud arterial en el cuello, la pregunta sobre las arterias del pene es lógica.

Microplásticos en los testículos: ¿bajan la testosterona?

Los testículos tienen una defensa especial, la barrera hematotesticular: una muralla de células que aísla a los espermatozoides en formación de la circulación general. Durante años se pensó que protegía del plástico. Los datos recientes indican que no del todo.

El estudio de Nuevo México: plástico en todos los testículos analizados

En mayo de 2024, un equipo de la Universidad de Nuevo México publicó en Toxicological Sciences el análisis de 23 testículos humanos procedentes de autopsias, de hombres de entre 16 y 88 años, y de 47 testículos de perros.

  • Todas las muestras contenían microplásticos.
  • Se identificaron 12 tipos de polímeros.
  • La concentración media en los testículos humanos fue de unos 330 microgramos por gramo de tejido, casi el triple que en los perros.
  • En los perros, cuyo recuento de espermatozoides sí se pudo medir, a más PVC en el testículo, menos espermatozoides. El polietileno, en cambio, no mostró esa relación.

En los humanos no se pudo medir la calidad del esperma porque las muestras estaban conservadas químicamente. Y otros investigadores publicaron después una crítica metodológica: señalaron que no se describían bien los controles contra la contaminación de las muestras en el laboratorio, un problema real en este campo porque el plástico está en todas partes, incluidos los propios laboratorios. Ambas cosas deben tenerse en cuenta antes de sacar conclusiones.

Cómo afectaría el plástico a la producción de testosterona

La testosterona se fabrica en las células de Leydig del testículo, que responden a una señal que envía la hipófisis (una glándula en la base del cerebro) a través de la hormona LH.

Las revisiones de estudios en animales describen que los microplásticos, sobre todo los de poliestireno, alteran varios puntos de esa cadena. Reducen los receptores de LH en las células de Leydig y frenan las enzimas que convierten el colesterol en testosterona. Además dañan la barrera hematotesticular, lo que expone a los espermatozoides en formación a inflamación y estrés oxidativo.

A esto se suma el efecto de los ftalatos y los bisfenoles que acompañan al plástico, con acción antiandrogénica conocida. El resultado en roedores es consistente: menos testosterona, menos espermatozoides y de peor calidad.

En hombres, la relación directa entre microplásticos y testosterona baja no está demostrada. Pero sí sabemos que la testosterona baja tiene muchas causas sumables, y el exceso de peso es la principal. Si te interesa este tema, lo desarrollamos a fondo en nuestro artículo sobre andropausia o menopausia masculina.

¿Hay microplásticos en el semen? Lo que sabemos de la fertilidad

Sí, y es probablemente el hallazgo con más respaldo de todos, porque varios grupos independientes lo han reproducido en distintos países.

  • China, 2023: un estudio publicado en Science of the Total Environment analizó 6 testículos y 30 muestras de semen y encontró microplásticos en ambos. El poliestireno fue el más frecuente.
  • Italia, 2023: en 10 hombres jóvenes, de 18 a 35 años, que vivían en una zona contaminada de Campania, se hallaron 16 fragmentos de microplástico de 2 a 6 micras en seis de las diez muestras de semen. Había polipropileno, poliestireno y otros polímeros.
  • China, 2024: un estudio con espectroscopia Raman se centró en hombres de la población general, y no de una zona especialmente contaminada, para estimar cuán extendida está esta presencia y qué implicaciones tiene.

Los autores italianos proponen que las partículas llegan al semen al atravesar el epidídimo y las vesículas seminales, las glándulas que aportan la mayor parte del volumen del eyaculado.

¿Explican los microplásticos la caída mundial de espermatozoides?

Es la pregunta que más se repite. Un gran metaanálisis de 2023 recopiló datos de 53 países y concluyó que la concentración media de espermatozoides se ha reducido a la mitad entre 1973 y 2018, y que la caída se ha acelerado a partir del año 2000.

Ese periodo coincide con la explosión de la producción de plástico, y es tentador unir los dos datos. Pero coincidir en el tiempo no demuestra una relación de causa. En ese mismo medio siglo han aumentado la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo en algunos países, el estrés, la exposición a pesticidas y la edad a la que se intenta tener hijos. Los microplásticos son un sospechoso razonable, pero uno entre varios.

Si estás intentando tener un hijo y te preocupa el volumen o la calidad de tu semen, las medidas que más impacto tienen están en nuestro artículo sobre eyacular poco esperma y sin fuerza. Allí explicamos también los valores de referencia de la Organización Mundial de la Salud.

¿Son peligrosos los microplásticos para la salud sexual? Lo que dice la mejor evidencia

Para responder con rigor no basta con estudios aislados. Hay que mirar las revisiones sistemáticas, que reúnen y evalúan todos los estudios disponibles con un método explícito.

La revisión de la Universidad de California (2024)

Es la más rigurosa hasta la fecha. La encargó el Estado de California para orientar sus políticas y la publicó en diciembre de 2024 Environmental Science & Technology. Aplicó el método Navigation Guide, el mismo que se usa para evaluar tóxicos ambientales.

Sus conclusiones, resumidas:

  • Los microplásticos son «sospechosos» de dañar la salud reproductiva, digestiva y respiratoria humana.
  • En el apartado reproductivo, la señal más clara es el deterioro de la calidad del esperma, apoyado sobre todo en estudios con roedores.
  • La evidencia directa en humanos es de calidad baja o muy baja. Para algunos desenlaces, como el embarazo y el parto, los autores la consideraron insuficiente para clasificarla.

«Sospechoso» es una categoría técnica. Significa que hay datos preocupantes y coherentes entre sí, pero no suficientes para afirmar la relación con certeza.

Las revisiones de estudios en animales

Varias revisiones sistemáticas y narrativas, publicadas entre 2022 y 2024, coinciden en el mismo patrón en mamíferos de laboratorio expuestos a micro y nanoplásticos:

  • Menos espermatozoides, con menos movilidad y más malformaciones.
  • Daño de la barrera hematotesticular.
  • Testosterona más baja por alteración de las células de Leydig.
  • Estrés oxidativo, inflamación y muerte celular en el testículo.

Una revisión de 2024, que analizó 194 publicaciones sobre poliestireno, llega a la misma conclusión: alteración de la calidad del esperma y desequilibrios hormonales en los machos.

Por qué no podemos trasladar los datos de ratas a hombres sin más

Hay tres limitaciones importantes, y un buen médico debe explicarlas:

  1. Las dosis: muchos experimentos usan cantidades mayores que las que recibe una persona. Como vimos, en el estudio de ratas la dosis baja no produjo disfunción eréctil.
  2. El tipo de plástico: la mayoría de los estudios usan poliestireno en esferas perfectas de laboratorio. En el cuerpo humano abundan el PET, el polipropileno y el polietileno, en fragmentos irregulares y envejecidos.
  3. La medición: las técnicas para detectar plástico en tejidos humanos todavía no están estandarizadas, y la contaminación de las muestras en el laboratorio es un riesgo real.

Dicho esto, la ausencia de prueba definitiva no es una prueba de inocuidad. Cuando la exposición es universal, los mecanismos son plausibles y reducirla cuesta poco, lo razonable es aplicar el principio de precaución.

Pregunta ¿Qué sabemos? Nivel de certeza
¿Hay microplásticos en el pene, los testículos y el semen? Sí, en varios estudios independientes Alto
¿Dañan la erección? En ratas, a dosis altas. En humanos, solo asociación en series muy pequeñas Bajo
¿Bajan la testosterona? De forma consistente en roedores. Sin demostrar en hombres Bajo
¿Empeoran la calidad del esperma? Señal más sólida: «sospechoso» según la revisión de 2024 Moderado-bajo
¿Explican la caída mundial de espermatozoides? Posible contribuyente, entre muchos otros factores Muy bajo

¿De dónde vienen los microplásticos que ingerimos? Las fuentes que más cuentan

No todas las fuentes pesan igual. Estas son las que mejor documentadas están y, además, las más fáciles de reducir.

El agua embotellada

En 2024, un equipo de la Universidad de Columbia usó una técnica láser capaz de contar nanoplásticos y encontró en el agua embotellada una media de unas 240.000 partículas de plástico por litro. Aproximadamente el 90 % eran nanoplásticos, precisamente los que más fácilmente atraviesan barreras biológicas. Estudios anteriores, que solo podían ver partículas más grandes, habían subestimado la cifra de forma enorme.

El PET de la botella se degrada más cuando se expone al calor y al sol, y cada vez que se abre y se cierra el tapón se desprenden partículas.

Calentar comida en plástico

Un estudio de 2023 de la Universidad de Nebraska midió lo que liberan los envases de polipropileno y polietileno al calentarlos en el microondas. En tres minutos, algunos envases liberaron millones de microplásticos y miles de millones de nanoplásticos por cada centímetro cuadrado. El calentamiento en microondas fue, con diferencia, la condición que más partículas soltó, por encima de la refrigeración o el almacenamiento a temperatura ambiente.

Que un envase ponga «apto para microondas» significa que no se deforma. No significa que no desprenda partículas.

Otras fuentes relevantes

  • Bolsitas de té de plástico o nailon: liberan miles de millones de partículas al contacto con el agua caliente.
  • Tablas de cortar de plástico: cada corte arranca fragmentos que acaban en la comida.
  • Polvo doméstico: la ropa sintética, las alfombras y la tapicería lo cargan de fibras plásticas.
  • Vasos de café para llevar: su interior está recubierto de plástico y se llenan con bebida muy caliente.

¿Qué puedo hacer para reducir los microplásticos y proteger mi salud sexual?

La buena noticia es que las medidas con más respaldo son sencillas, baratas y no dependen de ningún suplemento. No vas a llegar a cero, porque nadie puede. El objetivo es reducir la carga, sobre todo la que pasa por el calor.

Hábito actual Cambio recomendado Por qué
Calentar el táper en el microondas Pasar la comida a un plato de cristal o cerámica antes de calentar El calor es el factor que más partículas libera
Beber agua embotellada a diario Agua del grifo, con filtro si la prefieres, en botella de acero o cristal Reduce de forma drástica la ingesta de nanoplásticos
Dejar botellas de agua en el coche al sol No reutilizar ni beber botellas que se hayan calentado El PET se degrada más con calor y luz
Táperes de plástico viejos y rayados Recipientes de vidrio con tapa, o desechar los rayados Las superficies dañadas desprenden más partículas
Tabla de cortar de plástico Tabla de madera Evita añadir fragmentos a la comida cruda
Café para llevar en vaso desechable Taza propia de acero, cerámica o cristal Bebida muy caliente sobre recubrimiento plástico
Bolsitas de té de nailon Té a granel o bolsitas de papel Liberan partículas con el agua caliente
Casa con mucho polvo Aspirar con filtro HEPA y ventilar a diario El polvo interior es una fuente de fibras sintéticas

Lo que protege tu erección y tu fertilidad, haya o no microplásticos

Sería un error obsesionarse con el plástico y descuidar lo que ya sabemos que funciona. Estos factores tienen un peso demostrado mucho mayor sobre la erección, la testosterona y el semen:

  • El peso: el exceso de grasa abdominal es la primera causa corregible de testosterona baja. Además, los contaminantes solubles en grasa se acumulan en el tejido adiposo.
  • El ejercicio: mejora el endotelio, la testosterona y la sensibilidad a la insulina.
  • El tabaco: daña las arterias del pene y el ADN de los espermatozoides. Dejarlo es probablemente la medida individual más potente.
  • El alcohol: en exceso reduce la testosterona y la calidad seminal.
  • El sueño: la mayor parte de la testosterona se produce durmiendo.
  • La dieta: el patrón mediterráneo, rico en fruta, verdura, legumbres, pescado y aceite de oliva, se asocia a mejor calidad seminal y mejor función eréctil. Además, la comida fresca suele llevar menos envase que la ultraprocesada.

Si quieres profundizar en cómo mejorar la erección de forma natural, tienes más información en nuestro artículo sobre potencia sexual.

Lo que no te recomiendo

Circulan por internet «protocolos de desintoxicación de microplásticos» con suplementos, saunas intensivas, ayunos prolongados o quelantes. Ninguno ha demostrado eliminar microplásticos del cuerpo humano. Algunos pueden ser peligrosos, como los quelantes sin indicación médica. No hay que gastar dinero en eso.

Tampoco existe hoy una analítica clínica para medir los microplásticos de tu organismo o de tu semen. Las técnicas que usan los estudios son de investigación y no están disponibles en los laboratorios de análisis clínicos.

Cuándo consultar con un especialista

No hace falta consultar por los microplásticos en sí. Sí conviene hacerlo si notas cualquiera de estas situaciones:

  • Las erecciones han perdido firmeza o duración de forma mantenida durante más de tres meses.
  • Ha bajado el deseo sexual sin una causa clara.
  • Lleváis un año intentando un embarazo sin éxito, o seis meses si tu pareja tiene más de 35 años.
  • Has notado cambios en el volumen o el aspecto del semen.
  • Tienes factores de riesgo cardiovascular: tensión alta, diabetes, colesterol alto, tabaquismo o sobrepeso.

Recuerda que la disfunción eréctil puede ser el primer aviso de un problema en las arterias. En nuestro artículo sobre impotencia masculina explicamos las causas y los tratamientos disponibles, y si pasas de los 50 te será útil también el de erecciones a los 50 años.

Caso real: «Llevo dos años comiendo del táper en la oficina»

Caso clínico con datos modificados para proteger la identidad del paciente.

Javier tenía 44 años y trabajaba como jefe de logística en una empresa de distribución de Getafe. Pesaba 94 kilos con 1,76 metros de estatura y un perímetro de cintura de 104 centímetros. Vino a la consulta con su pareja, Laura, de 37 años. Llevaban catorce meses intentando tener un hijo.

El motivo de consulta era doble. Por un lado, un seminograma con concentración de espermatozoides en el límite bajo y movilidad reducida. Por otro, algo que Javier contó cuando Laura salió un momento: desde hacía un año le costaba mantener la erección, sobre todo en los días fijados por el calendario de ovulación.

Había leído la noticia de los microplásticos en el pene y estaba convencido de que esa era la causa. Su rutina le daba argumentos. Comía a diario en la oficina de un táper de plástico calentado en el microondas. Bebía unos dos litros de agua embotellada al día de un pack que guardaba en el maletero del coche, a menudo al sol. Y tomaba tres cafés en vaso de cartón de la máquina.

La exploración y la analítica completaron el cuadro:

  • Test SHIM: 14 puntos, disfunción eréctil leve-moderada.
  • Testosterona total: 9,8 nmol/L, en el límite bajo, con LH normal. Es el patrón típico del hipogonadismo funcional asociado al exceso de peso.
  • Glucosa en ayunas: 112 mg/dL, en rango de prediabetes.
  • Tensión arterial: 142/91 mmHg, nunca diagnosticada.
  • Exfumador desde hacía tres años. Dormía unas cinco horas y media.

A Javier le expliqué lo mismo que en este artículo: los microplásticos podían estar sumando, pero no había forma de medirlos ni de saber cuánto pesaban en su caso. En cambio, la prediabetes, la tensión alta, la grasa abdominal, la testosterona baja y la falta de sueño eran causas demostradas y tratables de todo lo que le pasaba. Y la ansiedad de «tener que cumplir» en fechas concretas estaba empeorando la erección por sí sola.

El plan tuvo cuatro frentes:

  1. Metabólico: derivación a su médico de familia para tratar la tensión, dieta mediterránea con reducción de ultraprocesados y 150 minutos semanales de ejercicio, con fuerza dos días.
  2. Erección: tadalafilo diario a dosis baja durante tres meses, compatible con la búsqueda de embarazo, para romper el círculo de ansiedad y fallo.
  3. Pareja: dos sesiones de terapia sexual para desvincular el sexo del calendario de ovulación y recuperar encuentros sin objetivo reproductivo.
  4. Exposición a plásticos: recipientes de vidrio para calentar, agua del grifo filtrada en botella de acero y taza propia para el café.

A los seis meses, Javier había perdido 9 kilos y su cintura había bajado a 96 centímetros. La tensión estaba controlada y la glucosa se había normalizado. Su testosterona total subió a 14,6 nmol/L. El SHIM pasó de 14 a 22 puntos y pudo retirar el tadalafilo. El segundo seminograma mostró una concentración normal y una movilidad claramente mejor. Tres meses después, Laura se quedó embarazada.

¿Fue gracias a quitar el plástico? Sería deshonesto atribuirlo a eso. El peso, la tensión, el sueño y la terapia de pareja explican de sobra la mejoría. Pero reducir la exposición no le costó nada, le dio sensación de control y encajaba con el resto de cambios. Esa es exactamente la posición que defiendo: precaución razonable, sin obsesión, y sin olvidar lo que ya sabemos que funciona.

Preguntas frecuentes sobre microplásticos y salud sexual masculina

¿Los microplásticos causan impotencia?

No está demostrado en humanos. Se han encontrado en el tejido del pene de hombres con disfunción eréctil y, en ratas, dosis altas producen daño eréctil. Pero la disfunción eréctil tiene causas mucho más importantes y comprobadas: problemas vasculares, diabetes, obesidad, tabaco, fármacos, ansiedad y testosterona baja. Si tienes problemas de erección, esas son las primeras que hay que estudiar.

¿Los microplásticos reducen el tamaño del pene?

En un hombre adulto, no hay ninguna evidencia de que los microplásticos reduzcan el tamaño del pene. La idea viene de otra investigación: la exposición del feto a ciertos ftalatos durante el embarazo se ha asociado a una menor distancia anogenital en los bebés varones, un marcador del desarrollo genital. Es un efecto sobre el desarrollo antes de nacer, no algo que le ocurra al pene de un adulto.

¿El agua embotellada baja la testosterona?

No hay estudios que lo demuestren en hombres. Sí sabemos que el agua embotellada contiene muchas más partículas de plástico de lo que se creía, y que en animales ciertos plásticos y sus aditivos reducen la testosterona. Beber agua del grifo, con filtro si quieres, es una medida sencilla y razonable. Pero si tienes la testosterona baja, lo primero que hay que revisar es el peso, el sueño, el alcohol y los fármacos que tomas.

¿Se pueden eliminar los microplásticos del cuerpo?

No existe ningún tratamiento que haya demostrado eliminarlos. Desconfía de los suplementos, las saunas o las dietas «detox» que lo prometen. Lo que sí está en tu mano es reducir la entrada de nuevas partículas, sobre todo evitando calentar comida en plástico y beber agua embotellada.

¿Me pueden hacer un análisis para saber cuántos microplásticos tengo en el semen?

Hoy no. Las técnicas que se usan en los estudios, como la espectroscopia Raman, la infrarroja o la pirólisis con cromatografía, son herramientas de investigación. No están validadas para uso clínico ni disponibles en los laboratorios de análisis. Lo que sí te puede pedir tu médico es un seminograma convencional, que mide lo que importa para la fertilidad: volumen, concentración, movilidad y forma de los espermatozoides.

¿Dejar el plástico mejora la fertilidad?

No hay ensayos que lo hayan comprobado. Es una medida de precaución con sentido, porque la señal más sólida de daño por microplásticos es precisamente sobre la calidad del esperma. Pero su efecto, si existe, será menor que el de dejar de fumar, perder peso o moderar el alcohol. Lo ideal es combinarlo todo.

¿Los táperes «sin BPA» son seguros?

Son mejores en cuanto al bisfenol A, pero siguen siendo plástico. Pueden contener otros bisfenoles de sustitución, cuya seguridad está en estudio, y siguen desprendiendo micro y nanoplásticos al calentarse. Para calentar comida, el vidrio y la cerámica son la opción más segura.

¿Afectan los microplásticos también a la mujer?

Sí. Se han encontrado en la placenta, el líquido folicular y la leche materna, y los estudios en animales muestran efectos sobre el ovario. Si estáis buscando un embarazo, tiene sentido que los cambios de hábitos los hagáis los dos.


Los microplásticos son un problema real y creciente. Lo que ya sabemos justifica tomar precauciones sencillas, sobre todo con el calor y el agua embotellada, pero no justifica el miedo. Para la inmensa mayoría de los hombres, la erección, la testosterona y la fertilidad siguen dependiendo mucho más de las arterias, el peso, el tabaco, el sueño y la relación de pareja. Si algo de lo que has leído te ha hecho pensar en tu caso, puedes pedir una primera valoración gratuita.

Bibliografía

  1. Chartres N, Cooper CB, Bland G, Pelch KE, Gandhi SA, BakenRa A, et al. Effects of microplastic exposure on human digestive, reproductive, and respiratory health: a rapid systematic review. Environ Sci Technol. 2024;58(52):22843-64. DOI: 10.1021/acs.est.3c09524
  2. Camerano Spelta Rapini C, Di Berardino C, Peserico A, Capacchietti G, Barboni B. Can mammalian reproductive health withstand massive exposure to polystyrene micro- and nanoplastic derivatives? A systematic review. Int J Mol Sci. 2024;25(22):12166. DOI: 10.3390/ijms252212166
  3. Marcelino RC, Cardoso RM, Domingues ELBC, Gonçalves RV, Lima GDA, Novaes RD. The emerging risk of microplastics and nanoplastics on the microstructure and function of reproductive organs in mammals: a systematic review of preclinical evidence. Life Sci. 2022;295:120404. DOI: 10.1016/j.lfs.2022.120404
  4. Li N, Yang H, Dong Y, Wei B, Liang L, Yun X, et al. Prevalence and implications of microplastic contaminants in general human seminal fluid: a Raman spectroscopic study. Sci Total Environ. 2024;937:173522. DOI: 10.1016/j.scitotenv.2024.173522
  5. Dubey I, Khan S, Kushwaha S. Developmental and reproductive toxic effects of exposure to microplastics: a review of associated signaling pathways. Front Toxicol. 2022;4:901798. DOI: 10.3389/ftox.2022.901798
  6. Hong Y, Wu S, Wei G. Adverse effects of microplastics and nanoplastics on the reproductive system: a comprehensive review of fertility and potential harmful interactions. Sci Total Environ. 2023;903:166258. DOI: 10.1016/j.scitotenv.2023.166258
  7. Wang M, Wu Y, Li G, Xiong Y, Zhang Y, Zhang M. The hidden threat: unraveling the impact of microplastics on reproductive health. Sci Total Environ. 2024;935:173177. DOI: 10.1016/j.scitotenv.2024.173177
  8. Codrington J, Varnum AA, Hildebrandt L, et al. Detection of microplastics in the human penis. Int J Impot Res. 2024. DOI: 10.1038/s41443-024-00930-6
  9. Hu CJ, Garcia MA, Nihart A, Liu R, Yin L, Adolphi N, et al. Microplastic presence in dog and human testis and its potential association with sperm count and weights of testis and epididymis. Toxicol Sci. 2024;200(2):235-40. DOI: 10.1093/toxsci/kfae060
  10. Uppu RM, Peijnenburg W, Hays SM. Comment on: «Microplastic presence in dog and human testis and its potential association with sperm count and weights of testis and epididymis». Toxicol Sci. 2024;206(2):456-7. DOI: 10.1093/toxsci/kfae136
  11. Zhao Q, Zhu L, Weng J, Jin Z, Cao Y, Jiang H, et al. Detection and characterization of microplastics in the human testis and semen. Sci Total Environ. 2023;877:162713. DOI: 10.1016/j.scitotenv.2023.162713
  12. Montano L, Giorgini E, Notarstefano V, Notari T, Ricciardi M, Piscopo M, et al. Raman microspectroscopy evidence of microplastics in human semen. Sci Total Environ. 2023;901:165922. DOI: 10.1016/j.scitotenv.2023.165922
  13. Wang M, Dai B, Liu Q, Wang X, Xiao Y, Zhang G, et al. Polystyrene nanoplastics exposure causes erectile dysfunction in rats. Ecotoxicol Environ Saf. 2024;280:116551. DOI: 10.1016/j.ecoenv.2024.116551
  14. [AUTORES PENDIENTES DE COMPLETAR]. Polyethylene terephthalate microplastics impair erectile function through macrophage mediated cGAS-STING ferroptosis. iScience. 2026. Disponible en: ScienceDirect [DOI pendiente de verificar]
  15. Marfella R, Prattichizzo F, Sardu C, Fulgenzi G, Graciotti L, Spadoni T, et al. Microplastics and nanoplastics in atheromas and cardiovascular events. N Engl J Med. 2024;390(10):900-10. DOI: 10.1056/NEJMoa2309822
  16. Qian N, Gao X, Lang X, Deng H, Bratu TM, Chen Q, et al. Rapid single-particle chemical imaging of nanoplastics by SRS microscopy. Proc Natl Acad Sci USA. 2024;121(3):e2300582121. DOI: 10.1073/pnas.2300582121
  17. Hussain KA, Romanova S, Okur I, Zhang D, Kuebler J, Huang X, et al. Assessing the release of microplastics and nanoplastics from plastic containers and reusable food pouches: implications for human health. Environ Sci Technol. 2023;57(26):9782-92. DOI: 10.1021/acs.est.3c01942
  18. Levine H, Jørgensen N, Martino-Andrade A, Mendiola J, Weksler-Derri D, Jolles M, et al. Temporal trends in sperm count: a systematic review and meta-regression analysis of samples collected globally in the 20th and 21st centuries. Hum Reprod Update. 2023;29(2):157-76. DOI: 10.1093/humupd/dmac035
  19. Swan SH, Main KM, Liu F, Stewart SL, Kruse RL, Calafat AM, et al. Decrease in anogenital distance among male infants with prenatal phthalate exposure. Environ Health Perspect. 2005;113(8):1056-61. DOI: 10.1289/ehp.8100

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.