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Cómo tener un pene más grande

En este artículo analizamos los distintos tratamientos que se emplean para obtener un pene más grande actualmente, e informamos sobre los pros y los contras de cada intervención, así como de la evidencia científica que la respalda.

Cómo tener un pene más grande
Durante las últimas décadas se ha disparado el número de hombres que recurren a intervenciones para agrandar su miembro, quirúrgicas y no quirúrgicas, porque no están satisfechos con sus dimensiones, incluso cuando están dentro de los límites de la normalidad.

En nuestro servicio de sexología médica explicamos la verdadera importancia del tamaño para cada caso en particular y cuando es necesario, asesoramos en el uso de las terapias más seguras y efectivas en combinación con técnicas sexuales de demostrada eficacia.

Medicamentos

Las pastillas para alargar el pene proliferan por Internet con la promesa de mejorar la apariencia del pene a través de un efecto farmacológico.

Se anuncian muy diversos productos naturales para el alargamiento del pene que basan su presunta efectividad en la aportación de nutrientes, vitaminas y minerales con una supuesta acción a nivel de los tejidos que conforman el miembro viril.

Los fabricantes suelen presentar la hipótesis de que estos ingredientes actúan directamente sobre el flujo sanguíneo local fomentando la tonicidad muscular, además de aumentar los niveles de testosterona, lo que supuestamente promovería la vasodilatación y mejoraría la presión arterial haciendo que circule más sangre por los cuerpos cavernosos.

Estos procesos podrían tener como resultado el crecimiento del pene, tanto en longitud como en grosor, además de incrementar la potencia sexual a través de la obtención de erecciones magnificadas.

Pero los médicos sexólogos sabemos que esta teoría no funciona para ninguno de los productos disponibles en la actualidad.

Por ello, afirmamos rotundamente que actualmente no existe ningún medicamento ni producto natural que haya demostrado ser efectivo para agrandar, ensanchar o alargar el pene.

Complementos vitamínicos

suplemento para hacer crecer el miembro

Aunque no existe aún evidencia científica que avale su efectividad, el médico puede valorar administrar de vitaminas y oligoelementos, como complemento a las terapias de demostrada eficacia.

Un ejemplo es X2 Andropharma Penis®, que cuenta con todas las garantías legales que se requieren en cuanto a seguridad. Lo destacable de este producto es que incluye Tribulus terrestris y Ginkgo biloba.

Jelqing u ordeño

El Jelqing es un ejercicio de estiramiento del pene cuyo objetivo es hacerlo crecer en tamaño. Implica masajear los tejidos de su pene, estirando la piel para crear “microdesgarros” cuya cicatrización produzca un aumento de tejido al curarse.

Los defensores de esta técnica le otorgan diversos efectos:

  • Aumento de la circunferencia del pene en estado flácido y erecto
  • Incremento de la longitud del pene en estado flácido y erecto
  • Aumento de la duración de las erecciones

La verdad es que actualmente no existe ninguna evidencia científica que respalde su efectividad.

Por el contrario, se han descrito efectos secundarios como:

Por tanto, opinamos que los riesgos de esta técnica superan a los beneficios, pues a fecha de hoy no existe ninguna investigación sobre el éxito de esta práctica.

Extensores

extensor para alargar la verga

Los resultados de una revisión de 2021 [1] muestran que la terapia de tracción del pene fue empleada con éxito en indicaciones estéticas y terapéuticas, sin complicaciones asociadas.

Las intervenciones que utilizan la tracción con fines estéticos requirieron regímenes de tratamiento exigentes y mostraron resultados modestos, probablemente debido a la mala adherencia al tratamiento.

A este respecto, un subconjunto de estudios encontró asociación entre la duración de la terapia de alargamiento del pene con extensores y los resultados de eficacia (es decir, mayor ganancia de longitud de pene estirado y respuesta de curvatura del pene erecto).

Estudios recientes en hombres con enfermedad de Peyronie usando extensores avanzados (RestoreX®- PathRight Medical Inc., Minnesota, EE. UU.) mostraron eficacia a pesar de su uso durante períodos más cortos.

Nosotros hemos investigado otros aparatos extensores más económicos que han demostrado efectividad, como Golden Erect® y AndroPenis® sobre la base de ensayos clínicos que hemos revisado [2,3].

En conjunto, estas observaciones justifican el diseño y realización de nuevos y mejores estudios para validar la eficacia de la tracción del pene con extensores en diferentes tipos de paciente, e investigar los factores del tratamiento que influyen en los resultados de eficacia.

Implantes de silicona

implantes de silicona para agrandar tamaño viril

Recientemente, un dispositivo de silicona implantable ha sido aprobado por la FDA [1] para uso cosmético en el pene: Penuma® (International Medical Devices, Beverly Hills, CA, EE. UU.).

El dispositivo está disponible en tres tamaños de longitud diferentes y se inserta sobre la túnica albugínea del pene, preservando el ligamento suspensorio.

Un estudio con 400 pacientes tuvo como resultado el aumento de la circunferencia del eje medio en un promedio de 8,5 ± 1,2 cm a 13,4 ± 1,9 cm (aumento del 56,7%; p<0,001).

Asimismo se observó mejora de la confianza en uno mismo y de la autoestima en el 83% de los pacientes 6-8 semanas después de la operación, conforme a la puntuación en el cuestionario APPSSI.

Estos resultados son prometedores, pero deben validarse con estudios multicéntricos más grandes con el fin de llegar a conclusiones definitivas.

Cirugía

Las intervenciones para agrandar el pene han sido uno de los temas más candentes y controvertidos en el campo de la urología reconstructiva y de la andrología durante décadas.

cirugía de agrandamiento de pene
Existen diversas modalidades quirúrgicas para el agrandamiento del pene dentro de la cirugía urológica reconstructiva

Actualmente, los procedimientos se recomiendan sobre todo para hombres con disfunción sexual causada por anomalías anatómicas, como por ejemplo la enfermedad de Peyronie.

Sin embargo, las preocupaciones estéticas llevan a muchos hombres con pene de tamaño promedio hacia el deseo de hacerlo crecer.

Desafortunadamente, la larga historia de las técnicas quirúrgicas para lograr esta meta no se ha seguido de un incremento concomitante del número de investigaciones de alta calidad sobre su eficacia y seguridad, por lo que aún es muy pobre el respaldo de la evidencia científica.

Aunque algunos estudios afirman una eficacia en el alargamiento o agrandamiento del pene, gran parte de la literatura científica sugiere un nivel de eficacia percibida por los pacientes pobre, y un preocupante riesgo asociado de complicaciones como: deformidad del pene, disfunción eréctil (DE), pérdida sensorial e infección.

La eficacia de estas intervenciones en el entorno estético a menudo es anulada por el grado de satisfacción informado por los pacientes, que tienden a considerar insuficiente el aumento, probablemente por un error en la construcción de la forma ideal del miembro viril.

Esto podría haber contribuido a la tendencia decreciente de la cantidad de procedimientos en todo el mundo, según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica y Estética.

Esta escasa evidencia sobre la eficacia y seguridad de las intervenciones para conseguir un pene más grande origina también como resultado una indicación limitada de su empleo, que normalmente se limita a los procedimientos para el tratamiento de anomalías anatómicas como la Enfermedad de Peyronie.

Además, las directrices reconocen la capacidad limitada de la literatura disponible para responder preguntas importantes en relación a los materiales y procedimiento ideales para insertar injertos que puedan reducir el riesgo de complicaciones, incluida la disfunción eréctil.

En general, este escenario deja a los cirujanos, en particular a los que asisten pacientes en el ámbito estético, con recursos muy limitados para tomar decisiones sobre el abordaje terapéutico adecuado a cada perfil de paciente.

¿Realmente funciona la cirugía?

La mayoría de los estudios realizados desde 2010 a 2020 para evaluar los procedimientos de mejora del pene en varones sanos y con trastornos del pene concomitantes informan de aumentos efectivos de las dimensiones del pene o de correcciones de deformidades con pocas complicaciones asociadas.

Sin embargo, la mayor parte de la evidencia científica se basa principalmente en estudios con poca validez interna (diseños observacionales, metodologías no estandarizadas, poblaciones heterogéneas, etc.).

Además, estos estudios analizan los cambios en las dimensiones del pene de manera inconsistente, en ausencia de un consenso para evaluar e informar los resultados de eficacia, sobre todo en intervenciones con propósitos estéticos.

También se observa una falta de calidad en las investigaciones en hombres con patologías concomitantes: empleo de variables cualitativas, falta de comparación entre medidas anteriores y posteriores a la intervención, empleo de cuestionarios no validados, poco uso del Índice Internacional de Función Eréctil (IIEF), etc.

Conclusiones

Verga más grande. Lo que funciona

Una amplia variedad de tratamientos destinados a aumentar las dimensiones del pene con fines estéticos o restaurar el tamaño del pene en pacientes con patologías concomitantes está actualmente disponible.

Sin embargo, la falta de criterios estandarizados para evaluar e informar la eficacia, la seguridad y la satisfacción del paciente ha llevado a una prevalencia de estudios de baja calidad que impiden sacar conclusiones basadas en la evidencia científica con respecto a la eficacia y seguridad reales de estas intervenciones.

A la luz de este escenario, un consenso sobre métodos validados para evaluar la eficacia y seguridad de los tratamientos de alargamiento y agrandamiento del pene serían necesarios para evaluar de manera sistemática los resultados de estos procedimientos y establecer recomendaciones basadas en la evidencia.

Bibliografía

  1. Romero-Otero J, Manfredi C, Ralph D, Osmonov D, Verze P, Castiglione F, Serefoglu EC, Bozzini G, García-Gómez B. Non-invasive and surgical penile enhancement interventions for aesthetic or therapeutic purposes: a systematic review. BJU Int. 2021 Mar;127(3):269-291.
  2. Gontero P, Di Marco M, Giubilei G, Bartoletti R, Pappagallo G, Tizzani A, Mondaini N. A pilot phase-II prospective study to test the ‘efficacy’ and tolerability of a penile-extender device in the treatment of ‘short penis’. BJU Int. 2009 Mar;103(6):793-7.
  3. Nikoobakht M, Shahnazari A, Rezaeidanesh M, Mehrsai A, Pourmand G. Effect of penile-extender device in increasing penile size in men with shortened penis: preliminary results. J Sex Med. 2011 Nov;8(11):3188-92.

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